De mis hermanxs, fui la primera en militar, entré a los trece años en el centro de estudiantes del colegio, recuerdo que mi mamá no decía nada, pero cambiaba la cara cuando hablaba del tema. De hecho, mi primera vez en la plaza fue a escondidas. Aún no era feriado, pero desde el colegio salían alumnado y docentes, y ahí fui. Unos días antes nos habían hablado del tema, la charla la daban, no me olvido más, tres personas que habían escapado de centros de represión, una era un amigo de mi abuelo. Ahí entendí el semblante de mi madre y mi abuela al enterarse de mi por mi interés por el mundo de la militancia.
Pasaron los años, las charlas, mucha investigación, infinitas charlas con mi abuelo y mi abuela, voluntariados para disfrazar militancia para poder hacer sin que corriera peligro mi trabajo/pareja, pero logrando que mi familia se abriera y entendiera que "de esto si se habla", y, gracias a eso, hoy es distinto, al punto de que hoy, no permitiendo mi salud que fuera a la plaza, madre se despidió diciendo: hoy marcho por las dos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario