martes, 26 de noviembre de 2024

Irresistible tentación


Volviendo del trabajo, pasé por la vidriera de una bombonería. Siempre paso por ahí, pero nunca prestando la suficiente atención, sin embargo, hoy algo me hizo detener.

Había unas trufas hermosas, que gritaban mi nombre, me llamaban diciendo vení, compranos, deleitate.

Entré, no lo pensé. Me autoconvencí, me mentí, pensando, no voy a comer una caja entera de trufas en un día.

¡Que ilusa! Un vez que probé una, no pude parar, degustando cada una de ellas, totalmente consciente de que pasaría mucho tiempo hasta que pudiera volver a darme este gusto.

Seis horas, duraron, tan vistosas ellas, con sus colores brillantes y su sabor explosivo, y, de repente, me encontré pensando ¿cuántas personas, en momentos de ansiedad, habrán tragado cosas deliciosas sin disfrutarlas, siquiera? Y le agradecí a mi yo del pasado por haberse tomado el atrevimiento de comprarlas y el trabajo de saborearlas.


jueves, 21 de noviembre de 2024

Aniversario de la decadencia

Hace un año empezaba las vacaciones más angustiantes de mi vida como estatal.

Hace un año creamos una unidad básica de amistades para sobrevivir a lo que se venía.

Hace un año rompía una copa que nunca repuse, por embriagarme y llorar.

Hace un año confirmaba que la intuición femenina lamentablemente nunca falla.

Hace un año fue, a pesar de estar acompañada, el primer día en que, después de mucho tiempo, volví a tener esa horrible sensación de sentirme extremadamente sola que hoy en día todavía me acompaña.

Hace un año, si, pero lo recuerdo muy bien.

viernes, 8 de noviembre de 2024

Reflexiones reflexivas

 


¿La ridícula idea de sentirme enamorada es válida, acaso, para justificar acciones?

¿O será que le tengo tanto miedo a enamorarme fallidamente otra vez, entonces ridiculizo al máximo toda acción relacionada a ello para sentir que está mal sentir ese tipo de amor?

Siguiendo esta línea, entonces, me encontré buscando y naturalizando expresiones para no decir "te extraño" o "quiero dormir con vos", al punto terminar borrándolas de mi vocabulario, entrando en una rueda infinita de no lo expreso, porque tengo miedo de sentirlo, pero tengo miedo de dejar de sentirlo si no lo expreso.

¿Mencioné que soy un bardo?