Soñé, en el medio de la peste, un montón de cosas, la más vívida era que me perdía en un laberinto sin fin al que se entraba por un ascensor de doble puerta, y cada vez que quería salir las puertas cambiaban de sitio y quedaba eternamente atrapada.
Recién descubrí que el ascensor del edificio donde actualmente vivo es igual al del sueño, y que la peste comenzó a acechar el día que me saqué esa foto ¿será casualidad? ¿o será, simplemente, un producto más del delirio constante en el que estoy viviendo y del que, a pesar del gran esfuerzo que estoy haciendo, no puedo salir?

No hay comentarios.:
Publicar un comentario